Atleta, Enfrenta Tus Lesiones Con Caracter

Transcurría el verano del 2014. Se acercaba rápidamente le fecha de inicio de los Campeonatos Mundiales de Natación Masters. Con cede en la ciudad olímpica de Montreal, Canadá, era la primera vez que tendría la oportunidad de participar en una justa mundialista. Ni como atleta élite había tenido esa chance.

Durante unos ejercicios fuera de la piscina, que incluían cambios de velocidad, realizados en un campo de fútbol, sufrí una lesión en mi rodilla derecha; incidente que pondría a prueba mi determinación como atleta máster y por consecuencia todo el sacrificio en tiempo y esfuerzo que hasta esa fecha había asumido.

Varios meses y decenas de sesiones de terapia transcurrieron, antes de que volviera a sentir ánimo de levantarme y atreverme a sumergirme en el medio que por ocho meses había llenado mis mañanas. Entre los meses de Julio y Octubre del año 2014 conocí facetas de mi mente que nunca pensé existían; un foso oscuro que me impedía replantear metas, ponerme de pie para iniciar mis terapias, concentrarme en las cosas importantes que tenía a alrededor. No deseaba moverme de mi cama.

Pero un día apareció “la luz al final del tunel”. Empezaba un curso de fisiología deportiva vía la plataforma en línea de Coursera, que no sólo abrió mi curiosidad, si no que ofrecía conocimientos que podía incorporar en mis entrenamientos, una vez estuviera de nuevo saludable. Rápidamente pasaron ocho semanas y al finalizar el curso, me sentí energizado, motivado, decidido a dejar atrás mis males y perseguir nuevas metas.

En mi caso tuve una pseudo-Epifanía; creo que fui afortunado de que fuera así, pero ahora viendo hacia atrás hubiera hecho las cosas un tanto diferentes. Esto es lo que les recomiendo:

1. Busca Ayuda

No sólo me refiero a ayuda médica, si no también a apoyo de amigos y familiares – tu mecanismo de soporte. Las dificultades mentales que acompañan a los atletas cuando sufren una lesión son de las más fuertes de sobrepasar. No trates de pasar sól@ la fase inicial de tu recuperación. Comunícate de manera frecuente con tu mecanismo de soporte, exprésales cómo te vas sintiendo. Trata de distraer tu mente en otras cosas que no sean tu lesión.

2. Mejora en Otras Áreas

Utiliza el tiempo de inactividad para lograr mejoras en otras áreas de tu preparación, como lo son la flexibilidad, estabilidad del tronco (core) y los aspectos nutricionales. El concentrar tus esfuerzos en otras áreas ayudará a que retornes más rapidamente a condiciones físicas ideales una vez la lesión haya sanado.

3. Vuelve a tus Entrenos con Ímpetu Renovado

Después de recuperarnos de una lesión, todos queremos regresar con un grado de cautela extremo. Pensamos que si nos ejercitamos con intensidad, podemos volver a lesionar el área afectada. No permitas que este temor te lleve a dar menos del 100% en tus entrenamientos. Nada debe detener tu paso hacia la obtención de tus metas.

A veces los atletas sufrimos de hacer que nuestros problemas y lesiones parezcan más serios de lo que realmente son. Desecha esa actitud victimaria y ármate de valor. Debes poner de tu parte para lograr una rápida recuperación. Recuerda, mientras has estado lesiond@ tus competidor@s han estado entrenando, así que usa esta experiencia como una que ponga a prueba tu carácter, pero no una que te defina como atleta.

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